“All that glitters is not gold”: Continuities in International Order and Limits to Global South reconfiguration.

Este trabajo fue elaborado en co-autoría con el Dr. Esteban Actis, y publicado en el vol.11, n°2, de la revista “De Relaciones Internacionales, Estrategia y Seguridad”.

Puede descargarse aquí: http://revistas.unimilitar.edu.co/index.php/ries/article/view/1869/1503

 

RESUMEN

Current literature on International Relations has noted, for quite some time, that international power is undergoing a transformative process and that we are facing a “reconfiguration of the global South.” However, our opinion is that these statements exaggerate the depth and nature of the transformations. In this paper we will put forth for discussion the widely used concepts of “reconfiguration of the international order” and “democratization of international relations” and seek to test their scope and limits. Our hypothesis is that, even though since the beginning of the twenty-first century a redistribution of mainly economic resources has taken place globally, the rules, principles, institutions and policies that have structured the international system since the second half of the twentieth century have not changed. The discourse maintained by emerging powers is one of system reform, but in their actions they attempt to converge with traditional powers, following the path of liberal order. For the rest of the “South” this situation does not raise new possibilities for influencing and participating in the international system, but replicates the asymmetries and dependencies of the prevailing order.

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Argentina y el TPP

Artículo publicado en Bastión Digital el 5/04/2016

 

Argentina y el TPP

Uno de los anuncios más resonantes de la Cancillería argentina tras la visita de Barack Obama fue la firma de un acuerdo marco en materia de comercio e inversiones con los EEUU. Este acuerdo refuerza la intención del gobierno de Macri de negociar su ingreso al Acuerdo Transpacífico (TPP). ¿Está Argentina preparada para encarar esta negociación?

Tras la visita de Obama, uno de los anuncios más resonantes de la cancillería argentina fue la firma de un acuerdo marco en materia de comercio e inversiones con los EEUU. Este acuerdo, si bien solo establece áreas de cooperación e interés común, refuerza la intención anunciada semanas antes respecto de la ambición del gobierno de Macri de negociar su ingreso al Acuerdo Transpacífico (TPP).

Mientras que el gobierno puede haber considerado oportuno el timing de su anuncio en función del contexto político y económico local, en el plano internacional debe considerarse cómo se constituye el tablero de la negociación, cuáles son sus reglas y cuál es la condición en la que se encuentra Argentina para encarar dicho proceso.

Y es que el TPP no es simplemente un acuerdo de libre comercio. Tras varios años de negociación, este acuerdo fue firmado formalmente en febrero de 2016 entre 12 países –EEUU, Australia, Canadá, Japón, Malasia, México, Perú, Vietnam, Chile, Brunei, Singapur y Nueva Zelanda- que conjugan aproximadamente el 40% del PBI global. En sus 30 capítulos y poco más de 650 páginas, se disponen no sólo las reglas de acceso a mercados para el comercio de bienes, sino también compromisos en materia de administración aduanera y facilitación del comercio, así como la liberalización del comercio de servicios, servicios financieros, comercio electrónico y entrada temporal de personas de negocios. El tratado profundiza los compromisos de OMC en materia de defensa comercial, medidas sanitarias y fitosanitarias y obstáculos técnicos al comercio. Incorpora a su vez un capítulo destinado a garantizar las protecciones a inversiones de un Estado parte en el territorio de otro, y otro capítulo específico para la protección de la propiedad intelectual. Se incluyen también aspectos relativos a las telecomunicaciones, la contratación pública, la regulación de la competencia, el disciplinamiento de las empresas del Estados, cuestiones laborales y ambientales. Se establecen disciplinas comunes incluso sobre los procesos regulatorios de los Estados, y la transparencia en los procesos administrativos y judiciales. Sobre ese conjunto normativo es que la Argentina pretende negociar. No es solo el acceso a mercados, sino una agenda extensa de regulaciones “más-allá-de-la-frontera”, un tablero en el cual la Argentina ha incursionado poco y nada en el ámbito internacional.

La primera cuestión refiere a las reglas del juego. Debe notarse que el acuerdo no está en vigor. Es decir, no ha recibido aún las ratificaciones necesarias y le esperan arduas discusiones en los legislativos de los principales países firmantes. Se requiere que hayan pasado dos años y al menos 6 países signatarios originales -que reúnan el 85% del PBI de tal grupo- ratifiquen el TPP para que este entre en vigor. Sólo entonces podrá Argentina llevar adelante su adhesión, suponiendo que para ese entonces ha resuelto la manera de hacerlo en el marco del MERCOSUR. Según lo establecido en su artículo 30.5 el TPP está abierto a “(b) cualquier otro Estado o territorio aduanero distinto que las Partes puedan acordar, que esté preparado para cumplir con las obligaciones de este Tratado, sujeto a los términos y condiciones que puedan ser acordados entre el Estado o el territorio aduanero distinto y las Partes, y previa aprobación de conformidad con los procedimientos legales aplicables de cada Parte y el Estado o territorio aduanero distinto adherente (candidato a la adhesión).” En gran medida se trata de un “tómelo-o-déjelo” en el cual las reglas del juego disponen que sólo hay margen para alguna flexibilización en los plazos pero no en las metas, y que requiere del acuerdo y ratificación de cada Parte integrante del acuerdo.

La segunda cuestión nos remite a la delimitación de un interés en común. Toda negociación comercial requiere en efecto que exista un área de interés en común en la cual las partes puedan sacar provecho a través de una acción cooperativa. Aquí, mientras que Argentina ha deslizado su intención de ingresar al acuerdo como una forma de redefinir su inserción internacional, no ha existido una respuesta semejante de la/s contraparte/s. Esta asimetría de intereses fortalece la posición negociadora de los países signatarios del TPP frente a cualquier posición de Argentina. Simplemente, su “mejor alternativa al acuerdo negociado” (conocido como BATNA por sus siglas en ingles) –incluso su status quo actual- es muy superior a la de Argentina. Esta diferencia se acentúa si se considera que la composición de las canastas de bienes exportables argentina no es complementaria con los principales países del TPP, sino que más bien tiene –en términos de Stiglitz- “ventajas comparativas en el lugar equivocado”.

La última cuestión a considerar son los recursos o competencias que presenta Argentina para la negociación. La diferencia en el tamaño del BATNA, mencionado en el párrafo anterior, ya origina una situación desventajosa para la Argentina. Por su parte, si bien el poder de mercado del país se ve fortalecido por la pertenencia al MERCOSUR, la capacidad que tiene Argentina para hacer promesas o amenazas en términos de su mercado en el proceso de negociación es relativamente más baja a la de la contraparte. Asimismo, debido al crecimiento de la aplicación de medidas de  administración del comercio de 2009 a esta parte, el país carece de un poder blando significativo que pudiera aplicarse a una negociación comercial.

Desde la perspectiva de las negociaciones comerciales internacionales, la situación de Argentina frente al TPP parece más adversa que ventajosa. La segmentación de la agenda –a través de la cual se elijan aquellas áreas en las cuales el país necesita negociar de aquellas que no- y el reagrupamiento de las contrapartes –que permita una situación de poder relativo diferente- pueden resultar estrategias más provechosas para el país. Se requieren jugadas que en el plano de las negociaciones reduzcan las asimetrías que Argentina enfrenta y puedan generar mayores espacios para acuerdos de mutua conveniencia, en los cuales el país pueda mantener márgenes para sus políticas de desarrollo antes que la adhesión a un paquete cerrado de instrumentos que difícilmente se adapte a sus necesidades económicas y sociales.

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Un final anunciado

Artículo publicado en el suplemento Comercio Exterior del diario La Nación, el Martes 08 de julio de 2014 
Disponible en http://www.lanacion.com.ar/1707955-un-final-anunciado

Queja internacional

Un final anunciado

Cómo afecta a la Argentina la decisión del órgano de solución de diferencias de la OMC por la queja de un grupo de países contra las restricciones a las importaciones

Por Julieta Zelicovich  | Para LA NACION  

En los últimos días, se dio a conocer de manera informal el resultado, negativo para el país, del procedimiento que la Argentina enfrenta en el órgano de solución de diferencias de la OMC por las restricciones a las importaciones. Se trata de un final anunciado, entre otros, en el examen de políticas comerciales que atravesó la Argentina en marzo de 2013, y que ya trajo consecuencias sobre la política comercial y aduanera del país: la derogación de las licencias no automáticas de importación en enero de 2013 estuvo relacionada a esa situación.

El proceso contra la Argentina se inició en mayo de 2012 con el establecimiento de consultas entre las partes, luego de que Australia, la UE, Israel, Japón, Corea, México, Nueva Zelanda, Noruega, Panamá, Suiza, Taiwan, Tailandia, Turquía y EE.UU. presentaran ante el Consejo del Comercio de Mercancías de la OMC una declaración conjunta contra el país. Si bien la vía diplomática permitió posponer la constitución del Grupo Especial hasta mayo de 2013, desde entonces un grupo de expertos analizó la política argentina y las denuncias hechas por las partes. En particular, se impugnan las licencias no automáticas y la declaración jurada anticipada de importación (DJAI); así como los requisitos informales y de compensación impuestos a los importadores, y la sistemática demora o denegación en la validación de las importaciones en función de tales exigencias. Frente a ello, se contraponen una serie de tratados internacionales de los que la Argentina es parte, como el Acuerdo de Comercio y Aranceles de 1994, el de Inversiones vinculadas al comercio, el de Trámite de Licencias de Importación, y el Acuerdo de Salvaguardas. De comprobarse, como ya se anticipó, que la Argentina incumple con estos compromisos, el país contará con un plazo determinado para poner sus normas y prácticas comerciales y aduaneras en conformidad con las obligaciones internacionales, o enfrentar mayores consecuencias.

En ese sentido, el objetivo del mecanismo de solución de diferencias de la OMC es hallar una solución positiva a las controversias, a partir de la supresión de las medidas que se constate que sean incompatibles con las disposiciones de cualquiera de tales acuerdos. Las compensaciones se aplican en el caso de que no sea factible suprimir inmediatamente las medidas incompatibles y sólo como solución provisional. Las retorsiones, por su parte, sólo aparecen si una vez resuelto el panel la parte “condenada” no cumple con la implementación de las recomendaciones del grupo especial. Así, sólo luego del fallo y en caso de incumplimiento podrán las 21 economías demandantes apelar a medidas equivalentes de restricción del comercio contra el país.

Éste es el peor de los escenarios posibles, especialmente para el sector industrial y el empleo. No se trata de socios menores los que podrían tomar estas medidas: en su conjunto explican casi el 25% de los destinos de exportación del país, que a su vez, se concentran en manufacturas. Se trata de un momento decisivo, que evidencia, desde un nuevo escenario -el de la política internacional- el agotamiento del modelo de sustitución de importaciones. Los costos de mantener estas medidas sobrepasan sus beneficios. Será hora de buscar el tan mentado superávit de la balanza comercio no ya por la vía de las restricciones, sino por la implementación de una política comercial estratégica, que priorice industrias clave, y genere incentivos y mecanismos para una verdadera inserción comercial en el marco de la globalización y las cadenas globales de valor

¿Hacia una mayor influencia? Análisis de la participación negociadora de países en desarrollo durante la Ronda Doha

Artículo publicado en la revista brasilera Conjuntura Global (vol 3, n°1 – 2014).

Comentarios a jzelicovich@yahoo.com.ar

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2014 – Participacion de PEDs en NMC – Revista Conjuntura global

¿Hacia una mayor influencia? Análisis de la participación negociadora de países en desarrollo durante la Ronda Doha

Resumen:

Tradicionalmente las negociaciones comerciales multilaterales habían sido protagonizadas por los países desarrollados. En la Ronda Doha se identifica un conjunto de países en desarrollo, que de manera creciente han tenido una participación cada vez más activa, llegando a alcanzar considerables niveles de influencia. El objetivo de este artículo es indagar en las particularidades de la participación de estos Estados, a partir de un análisis comparado.

Palabras claves: Negociaciones Comerciales; Países en Desarrollo; Ronda Doha


“Towards a greater influence? Analysis of developing countries’ participation during the Doha Round”

Abstract:
Traditionally, multilateral trade negotiations had been protagonized by developed countries. During the Doha Round, we identify a group of developing countries that has incremented the activism of its participation, reaching considerable levels of influence. The
aim of this paper is to study the particularities of the participation of those states, from a comparative analysis point of view.

Keywords: Trade Negotiations; Developing Countries; Doha Round

URL: http://ojs.c3sl.ufpr.br/ojs2/index.php/conjgloblal/article/view/36189/22340

La Argentina, bajo revisión

Artículo publicado en el suplemento de Comercio Exterior del diario La Nación, el martes 26 de marzo de 2013, edición impresa, en ocasión del paso de Argentina por el examen de política comercial de la OMC.

Enviar comentarios a jzelicovich@yahoo.com.ar

 

Análisis

La Argentina, bajo revisión

 

Por Julieta Zelicovich  | Para LA NACION

Uno de los objetivos de la Organización Mundial del Comercio (OMC) es favorecer la transparencia en las relaciones comerciales entre sus miembros. Tener información en comercio exterior permite optimizar recursos, y por ende, aumentar las ganancias. Pero ¿qué pasa cuando es el propio país el que debe someterse a examen? La semana pasada fue el turno de la Argentina de pasar bajo la lupa de la Secretaría de dicho organismo, y de responder a las preguntas de los otros miembros. ¿Qué muestran los documentos emitidos por la OMC? ¿Cómo se ve al país desde Ginebra? ¿Qué políticas son cuestionadas, cuáles enfatizadas?
El examen, que se realiza cada seis años en el caso de los países en desarrollo, consta de dos informes: uno elaborado por la Secretaría de la OMC, y otro presentado por el propio país. Durante dos jornadas, las partes exponen sus argumentos centrales y responden a las preguntas de los otros 158 miembros de la OMC.

Los documentos fueron publicados el jueves último, pero habrá que esperar seis semanas más para tener acceso a las actas de la reunión. No obstante, el análisis de la información disponible permite sugerir que la Argentina puede salir airosa del encuentro, aunque deberá ser más cuidadosa en las formas de llevar adelante sus políticas.

El informe de la OMC muestra un Estado activo, involucrado en los objetivos del desarrollo, la industrialización, y el crecimiento económico, pero a la vez señala las contradicciones inherentes al modelo de desarrollo, y deja entrever algunos incumplimientos de las normas internacionales, debido a “la aparente falta de transparencia en la aplicación de algunas medidas”.

Así el informe da cuenta de que el país recuperó los volúmenes de comercio afectados por la crisis de 2008-9 pero no pudo retomar los equilibrios de largo plazo. El papel de las pymes en los flujos del comercio exterior sigue siendo bajo, y a pesar de que la distribución de las exportaciones se mantuvo estable (dividida en tercios para productos primarios, MOI y MOA) “muchas de las exportaciones de productos manufacturados, por ejemplo, las del sector automotor, (que son el 35% de las exportaciones de manufacturas) son intensivas en insumos importados”. El superávit de la balanza comercial ha ido disminuyendo en los últimos años, y a partir de 2012, los indicadores de crecimiento parecen estancarse.

Vinculado a esta evolución, las alertas que emite el documento remarcan que “El uso de la política comercial para alcanzar objetivos de corto plazo”, conduce a un régimen comercial “menos predecible, y genera costos adicionales para la economía” e indica además que “la aplicación de la combinación de políticas [de promoción de las exportaciones y de la producción interna, en ocasiones a través de la sustitución de las importaciones] puede a veces generar efectos contrapuestos”.

Las licencias de importación y las medidas administrativas son los instrumentos más cuestionados. Éstas no parecen estar permitiendo mayor nivel de agregación de valor sobre los productos exportables, sino que están conduciendo a incrementos sobre los costos de la producción y la inflación, a la vez que generan incertidumbre en el plano internacional.

Los aranceles a las exportaciones son otro de los instrumentos sobre los que se detiene el informe. En las manufacturas, por el efecto sobre la inflación; y en materia agrícola, por los efectos que podría tener su aplicación en el precio mundial de estos productos (cuestión no menor si se considera el crecimiento en el plano multilateral de los temas vinculados a la soberanía y la seguridad alimentaria).

No todo es negativo, la Argentina puede jactarse de algunos éxitos, relevados en el informe: se destaca la política de desendeudamiento, el crecimiento del PBI y la obtención de superávits primarios en las finanzas públicas que “durante el período examinado, permitieron reducir la proporción de la deuda pública, pasando de más del 60% del PBI en 2006 a un 41,6% en 2011”. Es señalado como uno de los países que más intensivamente recurre a las medidas antidumping, lo que sugiere un aprovechamiento superior de los recursos disponibles permitidos para la protección de la industria nacional. Y tiene un reconocimiento expreso por su activa participación en los distintos foros de la OMC, y en particular en la defensa de la cuestión agrícola en la Ronda Doha.

Tras la publicación del informe, actores claves como los EE.UU. reconocieron el aporte de la Argentina en materia de biotecnología para la agricultura, y los esfuerzos para terminar con los subsidios a la pesca, aunque continúan sosteniendo que las diferencias que tiene con el país en materia de restricciones a las importaciones no se resuelven con la eliminación de las licencias no automáticas, sino que requieren de mayor transparencia. La Unión Europea por su parte no perdió la oportunidad de plantear en el plano multilateral que la “predictibilidad y certezas” han de resultar claves para las relaciones de inversión y comercio en el largo plazo, expresando en particular su descontento con el cumplimiento argentino de los tratados bilaterales de inversión (una forma diplomática de referirse a los casos en el Ciadi y a la nacionalización de YPF).

Dado que los elementos más cuestionados por el informe ya son objeto de controversias dentro del órgano de solución de diferencias de la OMC, no parece probable que la Argentina deba enfrentar nuevas consecuencias jurídicas tras el examen. Su publicación debería ser un llamado al debate público acerca de la sustentabilidad y coherencia de las medidas aplicadas, y la necesidad de tener un entramado productivo cada vez más integrado a la globalización sobre la base de la confianza, la transparencia y la predictibilidad..

Crisis de los modelos neodesarrollistas del MERCOSUR: Argentina y Brasil

Ponencia presentada en co-autoría con el Lic. Esteban Actis, durante el X Congreso Nacional y III Congreso Internacional sobre Democracia “La democracia como proyecto abierto: nuevo orden mundial y desafíos del siglo XXI”, el cual se desarrolló del 3 al 6 de septiembre de 2012, en la Facultad de Ciencia Política y RRII de la UNR.

publicación en CD del Congreso: ISBN 978-950-673-974-4.

 

Resumen:

A partir del análisis de los casos de Argentina y Brasil, en este estudio se sostiene que, con los cambios sucedidos en la economía mundial a partir de 2008, los modelos neodesarrollistas del MERCOSUR han entrado en crisis. Uno, a partir del énfasis proteccionista de las medidas económicas, principalmente comerciales; otro, desde la consolidación de la ortodoxia macroeconómica. Se sugiere que a pesar de las diferencias entre los casos, ambos paquetes de medidas han comenzado a generar daños sobre el sector productivo e industrial, base del propio modelo de desarrollo de cada uno de estos países, y eje clave de su inserción económica internacional.

 

Descargar Crisis neodesarrollistas del MERCOSUR

 

 

 

Argentina en la Ronda de Doha: posición y estrategia negociadora en los albores de una década

Artículo publicado en Revista Estudios Internacionales, Año XLIV – mayo- agosto 2011- N° 169, del Instituto de Estudios Internacionales, Universidad de Chile. http://www.iei.uchile.cl/?_nfpb=true&_pageLabel=pubIEI&url=74737

Resumen:

Las negociaciones de la Ronda de Doha se han convertido en las negociaciones multilaterales de comercio más extensas de la historia moderna. A nueve años de su inicio, y sin haber alcanzado aún un acuerdo, nos preguntamos cuáles han sido los procesos centrales en las negociaciones a lo largo de la década y cómo los países han ido ajustándose a los mismos. Para ello abordaremos en este trabajo los elementos contextuales de las negociaciones así como la evolución de la agenda en cuestión. En cuanto a las conductas de los Estados consideraremos el proceso de la construcción de la posición y estrategia negociadora argentina, tomando este caso por ser un país medio que sin embargo ha presentado un accionar activo dentro de los comités de negociación de la OMC.

Abstract:

The Doha Round negotiations have become the largest multilateral trade negotiations in history. After nine years countries haven’t arrived at an agreement yet. However during that time many things have changed. Within that framework this article presents an analysis of the main aspects of Doha negotiations, its context and the modifications of the agenda. As an example of how an average country has managed to deal within this issues inside the Trade Negotiations Committees, the case of Argentinian bargaining position and strategy will be studied.

 

Descargar: http://www.revistaei.uchile.cl/index.php/REI/article/viewPDFInterstitial/19411/20525